Para esta ocasión quisimos crear algo único. Diseñamos unos llaveros exclusivos inspirados en los colores del Cristine Bedfor, un pequeño guiño a Sevilla y al espacio que nos acogía. El detalle perfecto para acompañar cada compra durante esos días.
Más allá de ser una tienda efímera, nuestra pop up fue un punto de encuentro. Un lugar donde vernos, escucharnos y seguir construyendo comunidad, y al que sin duda volveremos.
Nos fuimos con la sensación de haber creado algo bonito. Y, sobre todo, con ganas de volver.